Super Mario Galaxy, el divertido universo extendido
POR: ALEX VANSS
01-04-2026 18:55:16

Extender franquicias siempre será un reto, regularmente las segundas partes desmerecen pero cuando hay productos probados desde hace 40 años, ampliar universos solo causa felicidad, eso pasa con Super Mario Galaxy, una película divertida donde las aventuras de los plomeros, las princesas, los champiñones y un adorable Yoshi, sacan sonrisas por doquier.
Cierto, a diferencia de Super Mario Bros. La Película, esta segunda entrega se siente más infantil, con menos fuerza narrativa, menos carnita pero igual de divertida. En Super Mario Galaxy conocemos nuevos personajes como la Princesa Rosalina, Yoshi, Browser Jr. y Fox McCloud, que en Latinoamérica su voz corre a cargo de Alfonso Herrera.
La película arranca cuando en una nave que cruza el espacio una princesa llama a sus hijos -unas adorables estrellas- a dormir, está a punto de leerles un cuento cuando la nave es atacada por un robot, sin dudarlo dos veces la valiente princesa pelea a muerte con el invasor pero cuando parece que está a punto de ganar el temible monstruo la captura, ese temible ser es nada más ni nada menos que Browser Jr. y la valiente princesa no es otra que Rosalina.
Pero ¿y nuestros héroes? Mario y Luigi, ajenos a todo ese drama viajan entre lejanas tierras para librar a sus habitantes de peligros y, claro, destapar tuberías. En una de esas misiones en una tierra arenosa, con pirámides al revés, cactus y calaveritas con sombrero y sarape (espantoso estereotipo mexicano) Luigi y Mario conocen al adorable Yoshi quien les cuenta cómo es que llegó a ese mundo, una situación divertida porque a uno como espectador se le muestra en pantalla el viaje de Yoshi pero como Mario y Luigi no hablan el idioma de Yoshi pues...

En pleno cumpleaños de Peach, quien se lamenta con Mario de no saber nada sobre su origen, una estrellita, quien ha huido del horrible mundo creado por Bowser Jr., llega hasta donde Peach para pedir su ayuda y liberar a su madre la Princesa Rosalina. De aquí en adelante lo que vemos es la aventura, los momentos graciosos y el universo expandido de Super Mario Galaxy.
Como les decía, la película es divertida, la hora treinta y nueve minutos que dura se pasan en un suspiro y a diferencia de la primera tiene un feeling de estar más dirigida a las infancias y a los morritos treinta/cuarenta que conocen muy bien el universo Mario Bros.
Obviamente la película no olvida a la ñoñiza, a esos morritos que preferían quedarse encerrados en su cuarto a jugar con su nintendo 64 a 8bits que salir a jugar y a tomar vitamina E, pues para esos niños descoloridos Super Mario Galaxy les regala una secuencia donde Mario y Peach deben pasar los peligros creados por Browser Jr., vemos a ese adorable mini villano tratando de destruirlos, justamente, a través de una pantalla con gráficos a 8 bits.
En resumen, Super Mario Bros, como su antecesora, como sus videojuegos y su parque temático en Tokio, es un producto de entretenimiento, sin más pretensiones que hacerte pasar un buen rato y eso lo logra y muy bien.

Extender franquicias siempre será un reto, regularmente las segundas partes desmerecen pero cuando hay productos probados desde hace 40 años, ampliar universos solo causa felicidad, eso pasa con Super Mario Galaxy, una película divertida donde las aventuras de los plomeros, las princesas, los champiñones y un adorable Yoshi, sacan sonrisas por doquier.
Cierto, a diferencia de Super Mario Bros. La Película, esta segunda entrega se siente más infantil, con menos fuerza narrativa, menos carnita pero igual de divertida. En Super Mario Galaxy conocemos nuevos personajes como la Princesa Rosalina, Yoshi, Browser Jr. y Fox McCloud, que en Latinoamérica su voz corre a cargo de Alfonso Herrera.
La película arranca cuando en una nave que cruza el espacio una princesa llama a sus hijos -unas adorables estrellas- a dormir, está a punto de leerles un cuento cuando la nave es atacada por un robot, sin dudarlo dos veces la valiente princesa pelea a muerte con el invasor pero cuando parece que está a punto de ganar el temible monstruo la captura, ese temible ser es nada más ni nada menos que Browser Jr. y la valiente princesa no es otra que Rosalina.
Pero ¿y nuestros héroes? Mario y Luigi, ajenos a todo ese drama viajan entre lejanas tierras para librar a sus habitantes de peligros y, claro, destapar tuberías. En una de esas misiones en una tierra arenosa, con pirámides al revés, cactus y calaveritas con sombrero y sarape (espantoso estereotipo mexicano) Luigi y Mario conocen al adorable Yoshi quien les cuenta cómo es que llegó a ese mundo, una situación divertida porque a uno como espectador se le muestra en pantalla el viaje de Yoshi pero como Mario y Luigi no hablan el idioma de Yoshi pues...

En pleno cumpleaños de Peach, quien se lamenta con Mario de no saber nada sobre su origen, una estrellita, quien ha huido del horrible mundo creado por Bowser Jr., llega hasta donde Peach para pedir su ayuda y liberar a su madre la Princesa Rosalina. De aquí en adelante lo que vemos es la aventura, los momentos graciosos y el universo expandido de Super Mario Galaxy.
Como les decía, la película es divertida, la hora treinta y nueve minutos que dura se pasan en un suspiro y a diferencia de la primera tiene un feeling de estar más dirigida a las infancias y a los morritos treinta/cuarenta que conocen muy bien el universo Mario Bros.
Obviamente la película no olvida a la ñoñiza, a esos morritos que preferían quedarse encerrados en su cuarto a jugar con su nintendo 64 a 8bits que salir a jugar y a tomar vitamina E, pues para esos niños descoloridos Super Mario Galaxy les regala una secuencia donde Mario y Peach deben pasar los peligros creados por Browser Jr., vemos a ese adorable mini villano tratando de destruirlos, justamente, a través de una pantalla con gráficos a 8 bits.
En resumen, Super Mario Bros, como su antecesora, como sus videojuegos y su parque temático en Tokio, es un producto de entretenimiento, sin más pretensiones que hacerte pasar un buen rato y eso lo logra y muy bien.







