Melissa Nocetti debuta como directora en Rotterdam
POR: MARÍA DEL CARMEN VARELA
28-01-2026 10:36:49

Melissa Nocetti es una joven cinefotógrafa mexicana que ha comenzado su carrera con el pie derecho y en pocos años ha logrado pisar importantes escaparates del cine mundial, primero, Locarno, luego Cannes y ahora Rotterdam, y no, su andar no lo impulsan los premios, sino las experiencias, porque por ahora su mayor ilusión es seguir teniendo la oportunidad de explorar sus posibilidades y desentrañar lo que hay en la cabeza de otros:personajes, ambientes y sí, colegas que la enriquezcan y hagan crecer.
Egresada del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), Mel inició su carrera fotografiando el corto “Atrapaluz” (2021), de Kim Torres, y de inmediato despegó para hacer más proyectos que le dan la certeza de lo que quiere hacer hoy: seguir yendo “al encuentro con otras miradas y enfrentar nuevos desafíos narrativos en cada proyecto”.
“Luz nocturna” (2022) la llevó al Festival Internacional de Cine de Cannes y ahora “I Used to Call that Man Home”, una coproducción México-España-Italia, a cargo de PlayaLab Films & Zoe Films, hablada en maya, se presentará en el Festival Internacional de Cine de Rotterdam, programada en la sección Preludes, con funciones el 3 y el 7 de febrero.
Sobre esta invitación, Melissa comenta a Encuadres que, al igual que pasó con su trabajo en Cannes, ésta también fue una sorpresa; “la verdad es que nunca lo imaginé, sobre todo porque,aunque el proyecto nació como parte de un workshop realizado en Mérida, Yucatán, que fue muy especial para mí, no había expectativas sobre el resultado y menos algo como Rotterdam, que me parece un sueño”.

Para Mel, este tipo de experiencias que culminan con la presentación de su trabajo en un foro como Rotterdam es una forma muy bonita de cerrar procesos en los que hay mucho corazón de por medio. En este caso, en particular, el proyecto nació como un espacio de exploración en un taller donde se meditaba mucho y se daban tiempo para descubrir, más para que surgieran las preguntas y no las respuestas.
Una de las cosas que más le emociona, dice, es ver cómo los proyectos se transforman al encontrarse con otras miradas, porque eso es justo lo que le gusta de los festivales, la posibilidad de conectar con personas de distintas partes del mundo, con otros paisajes interiores y otras vivencias. Al ver películas juntos, se genera algo mutuo y eso es enriquecedor.
Como fotógrafa, reflexiona, “estos espacios me permiten pensar en posibles colaboraciones, descubrir nuevas miradas, inspirarme y escapar un rato. Como directora, recién estoy comenzando a descubrir mi propio proceso, así que por ahora tiene mucho que ver con estar presente, escuchar y confiar en la intuición. Me siento muy afortunada, emocionada y profundamente agradecida”.
“Este es mi primer proyecto como directora que asiste a un festival, después de eso, esperamos que este corto pueda seguir su recorrido y dialogar con otros contextos y públicos internacionales”, señala Mel, quien, con apenas unos años en el medio independiente, valora la oportunidad que ha tenido de haber trabajado con directoras y directores increíbles, porque sus procesos han sido una gran fuente de inspiración para ella.

Sobre su crecimiento y la madurez que viene con cada proyecto, destaca que depende mucho de cada proyecto, pues, como cinefotógrafa, para ella lo más importante es enamorarse del proyecto y conectar con la persona que dirige, por eso intentacomprender cómo siente, cómo mira el mundo y qué cosas le conmueven.
A partir de ahí, y según las necesidades de cada proyecto, vadefiniendo el proceso que ha de seguir. “Algo que siempre me acompaña es la meditación, como un portal para afinar las intuiciones y acercarme de una forma más sensible y pragmática a cada filmación. Me interesa mucho imaginar cómo se ve el mundo desde el interior de una persona.
En el caso de “I Used to Call that Man Home”, éste nació de explorar cómo se siente estar dentro de un recuerdo o de un sueño. Es una historia de fantasmas, donde un hombre rememora el sueño que tuvo cuando su padre acababa de fallecer. “Me genera un magnetismo especial esa experiencia sensorial y atmosférica que pueden generar estos universos imaginarios”, explica la joven, quien sueña con hacer muchas películas como cinefotógrafa y, al mismo tiempo, dedicarle tiempo y cuidado a proyectos personales.
Mel también ha dirigido la fotografía de trabajos como “Una revolución” (2023), “Lumbre” (2024), “Vittoria” (2024), “Intentos fallidos para abrazarse” (2024), “Manos ajenas” (2024), “Astronauta” y “Si no ardemos, cómo iluminar la noche”, éstas últimas de 2025, y le gustaría, en breve, trabajar en China, por lo que ya estudia mandarín, y aunque ama la cinefotografía y piensa que seguirá muy enfocada en ella, no descarta incursionar en otros rubros. “Actualmente estoy terminando un cortometraje que realicé en un taller con BélaTarr, y también tengo un largometraje que apenas comienza a tomar forma. Veremos cómo fluye ese camino”.
Y sí, habrá que seguirle los pasos a este joven talento mexicano que tiene claro que en la vida no sólo hay que soñar, sino trabajar sin descanso para ver cristalizar esos esos sueños que,por ahora, tienen mucho que ver como ser fiel a sus convicciones y vivir el cine como un proceso de apropiación del mundo para poder reinterpretarlo desde su lente.

Melissa Nocetti es una joven cinefotógrafa mexicana que ha comenzado su carrera con el pie derecho y en pocos años ha logrado pisar importantes escaparates del cine mundial, primero, Locarno, luego Cannes y ahora Rotterdam, y no, su andar no lo impulsan los premios, sino las experiencias, porque por ahora su mayor ilusión es seguir teniendo la oportunidad de explorar sus posibilidades y desentrañar lo que hay en la cabeza de otros:personajes, ambientes y sí, colegas que la enriquezcan y hagan crecer.
Egresada del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), Mel inició su carrera fotografiando el corto “Atrapaluz” (2021), de Kim Torres, y de inmediato despegó para hacer más proyectos que le dan la certeza de lo que quiere hacer hoy: seguir yendo “al encuentro con otras miradas y enfrentar nuevos desafíos narrativos en cada proyecto”.
“Luz nocturna” (2022) la llevó al Festival Internacional de Cine de Cannes y ahora “I Used to Call that Man Home”, una coproducción México-España-Italia, a cargo de PlayaLab Films & Zoe Films, hablada en maya, se presentará en el Festival Internacional de Cine de Rotterdam, programada en la sección Preludes, con funciones el 3 y el 7 de febrero.
Sobre esta invitación, Melissa comenta a Encuadres que, al igual que pasó con su trabajo en Cannes, ésta también fue una sorpresa; “la verdad es que nunca lo imaginé, sobre todo porque,aunque el proyecto nació como parte de un workshop realizado en Mérida, Yucatán, que fue muy especial para mí, no había expectativas sobre el resultado y menos algo como Rotterdam, que me parece un sueño”.

Para Mel, este tipo de experiencias que culminan con la presentación de su trabajo en un foro como Rotterdam es una forma muy bonita de cerrar procesos en los que hay mucho corazón de por medio. En este caso, en particular, el proyecto nació como un espacio de exploración en un taller donde se meditaba mucho y se daban tiempo para descubrir, más para que surgieran las preguntas y no las respuestas.
Una de las cosas que más le emociona, dice, es ver cómo los proyectos se transforman al encontrarse con otras miradas, porque eso es justo lo que le gusta de los festivales, la posibilidad de conectar con personas de distintas partes del mundo, con otros paisajes interiores y otras vivencias. Al ver películas juntos, se genera algo mutuo y eso es enriquecedor.
Como fotógrafa, reflexiona, “estos espacios me permiten pensar en posibles colaboraciones, descubrir nuevas miradas, inspirarme y escapar un rato. Como directora, recién estoy comenzando a descubrir mi propio proceso, así que por ahora tiene mucho que ver con estar presente, escuchar y confiar en la intuición. Me siento muy afortunada, emocionada y profundamente agradecida”.
“Este es mi primer proyecto como directora que asiste a un festival, después de eso, esperamos que este corto pueda seguir su recorrido y dialogar con otros contextos y públicos internacionales”, señala Mel, quien, con apenas unos años en el medio independiente, valora la oportunidad que ha tenido de haber trabajado con directoras y directores increíbles, porque sus procesos han sido una gran fuente de inspiración para ella.

Sobre su crecimiento y la madurez que viene con cada proyecto, destaca que depende mucho de cada proyecto, pues, como cinefotógrafa, para ella lo más importante es enamorarse del proyecto y conectar con la persona que dirige, por eso intentacomprender cómo siente, cómo mira el mundo y qué cosas le conmueven.
A partir de ahí, y según las necesidades de cada proyecto, vadefiniendo el proceso que ha de seguir. “Algo que siempre me acompaña es la meditación, como un portal para afinar las intuiciones y acercarme de una forma más sensible y pragmática a cada filmación. Me interesa mucho imaginar cómo se ve el mundo desde el interior de una persona.
En el caso de “I Used to Call that Man Home”, éste nació de explorar cómo se siente estar dentro de un recuerdo o de un sueño. Es una historia de fantasmas, donde un hombre rememora el sueño que tuvo cuando su padre acababa de fallecer. “Me genera un magnetismo especial esa experiencia sensorial y atmosférica que pueden generar estos universos imaginarios”, explica la joven, quien sueña con hacer muchas películas como cinefotógrafa y, al mismo tiempo, dedicarle tiempo y cuidado a proyectos personales.
Mel también ha dirigido la fotografía de trabajos como “Una revolución” (2023), “Lumbre” (2024), “Vittoria” (2024), “Intentos fallidos para abrazarse” (2024), “Manos ajenas” (2024), “Astronauta” y “Si no ardemos, cómo iluminar la noche”, éstas últimas de 2025, y le gustaría, en breve, trabajar en China, por lo que ya estudia mandarín, y aunque ama la cinefotografía y piensa que seguirá muy enfocada en ella, no descarta incursionar en otros rubros. “Actualmente estoy terminando un cortometraje que realicé en un taller con BélaTarr, y también tengo un largometraje que apenas comienza a tomar forma. Veremos cómo fluye ese camino”.
Y sí, habrá que seguirle los pasos a este joven talento mexicano que tiene claro que en la vida no sólo hay que soñar, sino trabajar sin descanso para ver cristalizar esos esos sueños que,por ahora, tienen mucho que ver como ser fiel a sus convicciones y vivir el cine como un proceso de apropiación del mundo para poder reinterpretarlo desde su lente.







